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28 de diciembre de 2010

No todo acaba con un final feliz



Por fin sola. Me dirigí hacia la cocina, cogí una pequeña taza de porcelana y la llené de chocolate caliente. Olí aquel olor que desprendía y pensé nada como un buen chocolate caliente en este inmenso frío de invierno. Eran las 21:58, una buena hora. Me senté en el sofá y estiré las piernas apoyándolas justo encima de mi cojín aterciopelado. Miré hacia la ventana y tan solo podía contemplar el bello follaje nevado a la luz de luna. El árbol de navidad deslumbraba en todo el salón, aquellos adornos tan simples pero que te llenaban del espíritu navideño. Sorbí un poco de chocolate y note como todo mi cuerpo se iba relajando. Encendí la tele y puse una película navideña, tan hermosa y familiar como uno se espera al oír la palabra navidad.
Llamaron al timbre, un mal momento para mi, pues estaba tan a gusto en mi sofá...
Me levanté un poco fustrada y preguntándome quién llamaría a estas horas de la noche.
Al abrir la puerta me lleve una gran sorpresa tan fuerte que se me calló mi taza de chocolate caliente tan sabroso al suelo haciendo que se escuchase un fuerte sonido hueco.
Era él, el hombre que me abandonó para irse a París por temas de trabajo diciéndome que volvería pero nunca lo hizo. Quise hablar pero no pude, estaba demasiado impresionada como para poder pronunciar una mísera palabra.
Vestía con un traje de chaqueta de buena calidad y en su mano sujetaba un pequeño ramo de flores, concretamente rosas rojas, era el hombre perfecto, tenía una melena rubia y unos ojos verdes que miraban con deseo, sus labios son extrañamente misterios pero aún así enloquecen.
-Hola- dijo tímidamente.
-¿Qué haces aquí?
-He venido para cumplir mi promesa. 
-Han pasado dos años.. y me dijiste que tan solo serían cuatro meses.
-Lo siento, tuve unos problemas y...
-¡Cállate! No quiero que me des explicaciones, me has hecho mucho daño -le dije mientras me caía una lágrima.
-Lo sé.. y cada día me arrepiento más de haberte dejado ir.. - dijo con impotencia.
-Te estado esperando día tras día, me levantaba con una esperanza de volverte a ver.. y aún así   paso el tiempo y yo me sentía más sola y abandonada.. -dije mirándole a los ojos.
- Dejé mi trabajo para regresar a España para volver a estar contigo.
-No quiero estar contigo, ¡no quiero volver a verte más!¡Se acabó!-dije con un nudo en la garganta. Las piernas empezaron a temblarme. Me dolía mucho decirle aquellas duras palabras..porque yo en verdad le necesito y quiero estar con él...pero se que si vuelvo a caer en sus brazos volverá ha hacerme daño y no quería.
-Perdóname por favor. - estiro su brazo hacia mi dándome el ramo de rosas que compró con tanto cariño. Lo cogí y lo tiré al suelo friamente y  lo pisé.
-He dicho que lo nuestro se acabó ¡Vete y déjame en paz!- cerré la puerta de un portazo que retumbó en todo el edificio.
Me deslicé lentamente por la pared de la entrada de la casa y fui bajando lentamente hasta sentarme por completo en el frío suelo.
Empezé a llorar, sentía un gran vacio en mi corazón, yo le amaba pero era muy duro para mí, le estaba haciendo daño..losé pero que podía hacer...estoy muy confusa...
En ese mismo instante sonó el móvil, era él me entró un gran alivio, suspiré porque sabia que no se iba a rendir facilmente pero... apagé el móvil.

5 comentarios:

  1. gracias por seguirme :)
    me voy a pasar por tu blog a ver que tal^^

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  2. *__* uoo..
    tu blog esta genial:)
    pasate siq uieres-->http://forgiivenessandlovee.blogspot.com/
    un beso :3

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