Seguidores

4 de enero de 2011

El amor te puede hacer mucho daño sin que te des cuenta

-¿Por qué me evitas?-dije mirándole a los ojos
-No te evito...
-Entonces, ¿porqué no me has saludado cuando nos hemos visto hoy?
-No me he dado cuenta de que estabas.
-Ya claro, ¿y mis e-mails? ¿tan poco te has dado cuenta de que te los he enviado?
-Es que he estado ocupado y no he tenido tiempo para leerlo.-dijo con voz un poco nerviosa
-No te excuses, se que no me amas...- miré hacia el farol que deslumbraba fuertemente
-¿Por qué dices eso?
-Te vi con la chica esa a la que tantas llamadas le haces todos los días.-dije mientras una lágrima caía de mi ojo
-¿De qué me estas hablando?
-¡No te hagas el tonto, se que me estás engañando!-me levanté bruscamente de la silla apoyando las manos sobre la mesa
-Mira, no es el momento ni el lugar apropiado para discutir esto, ¿vale?-dijo mirando a ambos lados de la mesa y haciendo gesto para que hablase mas bajo.
-¿Qué pasa? ¿te da vergüenza que toda esta gente me escuche decirte que me has puesto los cuernos? ¿y no te da vergüenza cuando estuviste lamiendo los labios de la zorra a la que te tirabas no? -dije con rebeldía.
-Por favor baja la voz- camarero, ¿me puedes traer la cuenta por favor?
-No voy a bajar la voz. -mira lo nuestro tubo que terminar hace tiempo, cuando te tiraste a mi mejor amiga,¡pero no! pensé, todo el mundo tiene errores y no tengo que ser dura, le daré una 2º oportunidad.
-¿Cómo te has enterado de lo de Sonia?
-¡Ah! ¿que pensabas que yo no sabía nada?. Mira me das asco.- Hize una breve pausa y respiré hondo- No quiero volver a vete más.
-Por favor no me dejes.-dijo cogiéndome de las manos.
Me miró mientras sus ojos se iban llenado de lágrimas.
-Lo siento, pero lo mejor es que...- tiró de mí, me acarició el pelo mientras su boca se iba acercando a mis labios. Yo no quería pero... fue mayor mis sentimientos hacia él que el daño que me podía causar al estar de nuevo juntos. Me agarró de la cintura y empezó a besarme suavemente mientras yo iba relajando la furia y odio que tenía en ese momento hacia él.
-Te quiero-me dijo mientras me miraba a los ojos con ternura.
-Lo sé, yo también...


2 comentarios:

  1. ¡Hola Nuria! Me encantó está entrada y me hizo pensar; así que aqui te dejo mi comentario..
    Supongo que solo es imaginación, y que no es tu caso real, o eso espero.. En fín, creo que todo el mundo nos enamoramos de esa persona especial, pero en este caso, no debería de perdonarle. La engañó con su mejor amiga, y le perdonó. Si de verdad la quería no debería de haberle hecho eso; y mucho menos de volverlo a hacer.
    La entrada es preciosa. Te sigo si no te importa(;
    Este es mi blog por si te interesa: http://www.smile-siempre.blogspot.com/
    ¡Un besazo!

    ResponderEliminar
  2. vale, visitaré tu blog aver que tal:)
    jajaja, no es una historia real que me haya ocurrido a mí, pero siempre esta bien conocer el verdadero daño que hacer el estar enamorado, por tanto se me ocurrió escribir una especie de diálogo, no quiero que a mí me ocurria :S

    ResponderEliminar

Se ha producido un error en este gadget.